Higashi no Eden, de Production I.G., no sólo es la mejor serie de la primavera 2009, es una chispa de esperanza para los contenidos del género anime, si cuya industria logra mantener un estándar de calidad similar a Higashi..., es posible sobrevivir a cualquier tipo de crisis presente y futura. No moe, no fan service, sin banalidad en el argumento: es viable atraer audiencia sin embarrar la pantalla con escotes y pantimedias. No es que me queje o me desagrade, pero una saturación exagerada merma la variedad disponible, lo que entristese el panorama a largo plazo.
Saki Morimi viaja a los Estados Unidos para festejar su graduación escolar, el itinerario incluye la Casa Blanca, en Whasington DC, sitio al que considera, incluso en el 2011, el centro de todo el mundo. Sin contratiempos cual lugar turístico, Saki arroja una moneda hacia el jardín ornamental de la sede de gobierno, apenas el metal se pierde en el pasto y ya tiene encima a los agentes del servicio secreto interrogándola. De inmediato aparece en escena un chico totalmente desnudo, cruza la acera e interrupe la entrevista, Saki aprovecha la distracción obtenida y se libra de la situación, no sin antes obsequiarle al misterioso joven una gabardina para cubrirse un poco.
Akira Takizawa ha perdido su memoria. Sólo cuenta con una arma de fuego, un teléfono celular con la voz de Juiz (?) como interlocutor, quien lo orienta en tiempo/espacio, así como un pasaporte que le brinda una identidad temporal (artificial). No tarda en recibir instrucciones para escapar del circuito de vigilancia y dirigirse a un cuartucho de hotel en el que hallará más claves sobre su misteriosa aparición en la capital norteamericana. Sin embargo, un "descuido" ocasiona que Saki Morimori trate de alcanzarlo para recuperar su pasaporte para poder retornar a Japón inmediatamente.
A partir de entonces se forma un par explosivo, que buscará de forma paralela, respuesta a sus interrogantes existenciales. Envueltos en un entorno social digitalizado pero cubierto por la sombra de ataques terroristas sobre la capital japonesa, Eden of the East invita al público preservar su memoria, ya que la historia toma lugar poco después de la primera década del Siglo XXI, justo a seis meses de conmemorar 10 años de los ataques al WTC de Nueva York en el 2001. ¿Casualidad? No lo creo, porque a medida que la serie avanza se nota una planeación minuciosa de los eventos por los cuales Akira Takizawa se mantiene con vida y se le considera un miembro activo de la Selección, una misteriosa organización con una sorprendente infraestructura.
Es obligatorio seguirle el paso, si es que todavía no la han agregado a sus prioridades. ¡Acción, misterio y drama garantizados! La Nobleza obliga. Por favor, continúa siendo un salvador.
Opening Theme: Falling Down by Oasis. Buena rola, ¡Los lyrics son excelentes!
Saki Morimi viaja a los Estados Unidos para festejar su graduación escolar, el itinerario incluye la Casa Blanca, en Whasington DC, sitio al que considera, incluso en el 2011, el centro de todo el mundo. Sin contratiempos cual lugar turístico, Saki arroja una moneda hacia el jardín ornamental de la sede de gobierno, apenas el metal se pierde en el pasto y ya tiene encima a los agentes del servicio secreto interrogándola. De inmediato aparece en escena un chico totalmente desnudo, cruza la acera e interrupe la entrevista, Saki aprovecha la distracción obtenida y se libra de la situación, no sin antes obsequiarle al misterioso joven una gabardina para cubrirse un poco.
Akira Takizawa ha perdido su memoria. Sólo cuenta con una arma de fuego, un teléfono celular con la voz de Juiz (?) como interlocutor, quien lo orienta en tiempo/espacio, así como un pasaporte que le brinda una identidad temporal (artificial). No tarda en recibir instrucciones para escapar del circuito de vigilancia y dirigirse a un cuartucho de hotel en el que hallará más claves sobre su misteriosa aparición en la capital norteamericana. Sin embargo, un "descuido" ocasiona que Saki Morimori trate de alcanzarlo para recuperar su pasaporte para poder retornar a Japón inmediatamente.
Ending Theme: Futuristic Imagination by School Food Punishment. También muy bueno, aunque sobresale la idea y concepto visual así como la animación.
A partir de entonces se forma un par explosivo, que buscará de forma paralela, respuesta a sus interrogantes existenciales. Envueltos en un entorno social digitalizado pero cubierto por la sombra de ataques terroristas sobre la capital japonesa, Eden of the East invita al público preservar su memoria, ya que la historia toma lugar poco después de la primera década del Siglo XXI, justo a seis meses de conmemorar 10 años de los ataques al WTC de Nueva York en el 2001. ¿Casualidad? No lo creo, porque a medida que la serie avanza se nota una planeación minuciosa de los eventos por los cuales Akira Takizawa se mantiene con vida y se le considera un miembro activo de la Selección, una misteriosa organización con una sorprendente infraestructura.
Es obligatorio seguirle el paso, si es que todavía no la han agregado a sus prioridades. ¡Acción, misterio y drama garantizados! La Nobleza obliga. Por favor, continúa siendo un salvador.
Higashi no Eden Eden of the East Falling Down Oasis



















