Un viejo camarada me previno sobre los anuncios en televisión acerca de las celebraciones a propósito del bicentenario de la Independencia de México y el centenario de la Revolución Mexicana. Fue hace un par de días que pude dar cuenta de la pifia: un intento burdo por presentar en animación (estilo japonés) a los héroes históricos de la nación. Ya sabemos que para crear conceptos propios no somos muy atinados, pero si nos vamos a dedicar a copiar abiertamente, de menos habría que hacerlo bien, digo, por dignidad y respeto por nuestra historia.

No ahondaré sobre la exactitud de las fechas celebradas, tampoco sobre la relevancia de hacerlo con las consumaciones en vez de los inicios y mucho menos proponer la interrogante histórica si en verdad habría algún motivo digno para festejar. En mi caso, me abstendré de vitorear la desigualad, la miseria, la corrupción, la violencia y el resto del charco pestilente que rodea al ombligo de la luna. El caso es, que a un año y medio de la cita con los centenarios el derroche monetario ha comenzado, y como ilustran las imágenes que acompañan este comentario no ha sido en rubros de primera necesidad ni en producciones que se comporten a la altura de la situación.
Me extraña, por otro lado, que hayan omitido a los protagonistas de la revolución, acaso todavía más importante en momentos en el que la brecha social entre los pocos ricos y los muchos pobres abarca dimensiones épicas. Un dejo de certidumbre ampara mi extrañeza: la etiqueta conservadora (y de ultra derecha) que desde el 2000 busca perpetuarse en el poder y no busca otra cosa que sepultar todo rastro de justicia social.

Si la intención era la de 'animar' el interés juvenil por la historia nacional, y acercarlos a la vida y obra de los héroes que nos dieron patria, con atrocidades como ésta lo único que consiguen es darle santo entierro a las intenciones por acercarse a un texto histórico. ¿Qué sigue? ¿El chavo del ocho en el virreinato? Y para todos aquellos que me tildan de pesimista derrotista, una postal inolvidable del Padre Melo acompañado de los futuros ciudadanos, capaces de memorizar los 15 mil millones de pokémon al derecho y al revés, pero que en conocimientos generales dan pena ajena:
Me resta agradecer al viejo colega y amigo la advertencia; desde ahora procuraré contar con una dosis considerable de antiácido estomacal, todo para prevenir una complicación severa de las úlceras gástricas ocasionadas por exponerme a resultados como este. Sin embargo, no hay mejor antídoto como seleccionar un vino noble de la videoteca personal, y suprimir en el olvido el trago amargo de televisión, medio que cada día resulta más difícil aplaudir, y conste que lo sintonizo frecuentemente. O_o!

No ahondaré sobre la exactitud de las fechas celebradas, tampoco sobre la relevancia de hacerlo con las consumaciones en vez de los inicios y mucho menos proponer la interrogante histórica si en verdad habría algún motivo digno para festejar. En mi caso, me abstendré de vitorear la desigualad, la miseria, la corrupción, la violencia y el resto del charco pestilente que rodea al ombligo de la luna. El caso es, que a un año y medio de la cita con los centenarios el derroche monetario ha comenzado, y como ilustran las imágenes que acompañan este comentario no ha sido en rubros de primera necesidad ni en producciones que se comporten a la altura de la situación.
Me extraña, por otro lado, que hayan omitido a los protagonistas de la revolución, acaso todavía más importante en momentos en el que la brecha social entre los pocos ricos y los muchos pobres abarca dimensiones épicas. Un dejo de certidumbre ampara mi extrañeza: la etiqueta conservadora (y de ultra derecha) que desde el 2000 busca perpetuarse en el poder y no busca otra cosa que sepultar todo rastro de justicia social.

Si la intención era la de 'animar' el interés juvenil por la historia nacional, y acercarlos a la vida y obra de los héroes que nos dieron patria, con atrocidades como ésta lo único que consiguen es darle santo entierro a las intenciones por acercarse a un texto histórico. ¿Qué sigue? ¿El chavo del ocho en el virreinato? Y para todos aquellos que me tildan de pesimista derrotista, una postal inolvidable del Padre Melo acompañado de los futuros ciudadanos, capaces de memorizar los 15 mil millones de pokémon al derecho y al revés, pero que en conocimientos generales dan pena ajena:
Tomo nota de que estos niños no faltaran a la cita de los festejos centenarios y gritarán a todo pulmón junto con sus familias: ¡Viva México Ca...!
Me resta agradecer al viejo colega y amigo la advertencia; desde ahora procuraré contar con una dosis considerable de antiácido estomacal, todo para prevenir una complicación severa de las úlceras gástricas ocasionadas por exponerme a resultados como este. Sin embargo, no hay mejor antídoto como seleccionar un vino noble de la videoteca personal, y suprimir en el olvido el trago amargo de televisión, medio que cada día resulta más difícil aplaudir, y conste que lo sintonizo frecuentemente. O_o!
Bicentenario+México













4 comentarios:
Creo que alguna vez habían hecho una novela con el mismo tema, en fin creo que simplemente era necesario tener la gama completa y tenemos novelas para las personas adultas, caricaturas para niños y espérate, RBD protaginizando la serie orientada a los jóvenes.
Sólo espero que no llegue a ver tal atrocidad.
Si es para que los mocosos sepan al menos quien fue Miguel Hidalgo (un criollo berrinchudo que lideró a otros ídem para que ascendieran al poder)y así les enjareten la historia oficial que muy poco tiene que ver con lo que pasó en realidad... ¡auch! sí está muy mal.
Pero bien que saben que el anime esta de moda y por eso intentan imitarlo, pero al mismo tiempo restringen la oferta del mismo... Mejor ahí lo dejo.
Solo para extender un poco el listado de Demon, aparte de telenovela y animaciones también salió un juego de cartas de combate por parte de Mitos y Leyendas.
http://www.myl-online.com/galeria_ediciones.php?pq=1LfKxc7c3dLIx6yhqA&code=savWh.cNyvdsc
Se me olvidaba, esa "justicia social" que mencionas nunca existió, antes y después de la Revolución los ricos siguieron siendo ricos y los jodidos siguieron igual o peor de jodidos, comparto tu teoría de la conspiración, pero no la apoyo.
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